Cuando hablamos de movilidad y transporte en Mérida, en ocasiones pensamos en un sistema anticuado, ineficiente, pero sobre todo, limitado. Limitado en su oferta de modalidades, pues el municipio no cuenta con una gran variedad de opciones aparte de camiones, colectivos, taxis y mototaxis en algunas partes de la ciudad; muchos en cuestionables condiciones y con tiempos demasiado lentos. En general el sistema de transporte público ha sido clasificado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) como uno de nivel bajo. Es decir, las opciones actuales no son atractivas, aunque sí necesarias para un importante sector de la ciudadanía (40% de la población) que depende (aún con sus serias deficiencias) de estos sistemas de transporte para su día a día (1).

(Autobuses de Mérida. Imagen: La Verdad Noticias)

Es clara la necesidad de mejorar estas opciones de transporte en la ciudad, pues cada día incrementa la población y la mancha urbana; exacerbando los problemas de movilidad aún más, e incentivando la dependencia del automóvil como única opción de traslado. Si la tendencia continúa podríamos estar enfrentando una crisis en cuestión de transporte y tráfico, lo que implicaría graves consecuencias, tanto socioeconómicas, como ambientales en unos cuantos años posteriores.

Una opción para prevenir estos problemas en el futuro, paradójicamente la encontramos en el pasado del desarrollo de la ciudad. Para ello, nos remontamos al siglo XIX, cuando las calles de Mérida aún se planeaban para transportes sobre rieles, y no para vehículos personales.

En los años de 1880 se inaugura la primera línea del tranvía urbano en Mérida. El tranvía en ese tiempo era un carruaje pequeño que corría por las calles y avenidas más importantes de la ciudad. Al inicio de sus operaciones era impulsado por mulas o caballos, posteriormente por motores de vapor o de gasolina. Para el año de 1920, Mérida ya contaba con más de 50 km de red ferroviaria y unos 150 carros que servían a la ciudad y a algunos poblados cercanos (2). Era un método eficaz de transporte y tránsito desde las plantaciones de henequén a los centros de población en los pueblos y la ciudad. Sin embargo, la llegada del automóvil cambió todo; la Compañía de Tranvías de Mérida no pudo competir ante la velocidad y comodidad de los autos, y tras una serie de cambios de propietarios, finalizó sus operaciones en 1930. Los tranvías siguieron en uso unos años más, pero el fin de los trenes de pasaje era inminente. Este fenómeno no sólo sucedió en Yucatán; pues el abandono masivo de líneas ferroviarias acabó con muchos tramos de rieles para ferrocarril alrededor de México.

(Mapa de tranvías en el centro de la ciudad en 1919. El corazón de la ciudad se conectaba con lo que ahora son las col. García Ginerés e Itzimná. 3)

En esencia, nuestros antepasados nos dejaron las huellas, los trazos y la infraestructura para planear una ciudad a base del transporte; pero la transición a la modernidad no perdonó. Se deshizo en poco tiempo gran parte de los avances logrados en infraestructura ferroviaria. Se eliminaron cientos de kilómetros de vías de tren y el gobierno falló en sus políticas a favor del auto. Este error se vivió simultáneamente en distintas partes del mundo, con algunas metrópolis eliminando en su totalidad las vías ferroviarias; cambiando el enfoque del diseño urbano de las ciudades y transformándolas en lugares más hostiles hacia las personas (para las cuáles fueron diseñadas en primer lugar). Ahora, los expertos en urbanismo y movilidad consideran que el haber cambiado el enfoque de planeación urbana priorizando al automóvil y relegando al transporte público, fue uno de los grandes errores del siglo pasado en su materia. Por suerte, en Mérida aún sobreviven algunas de estas vías, donde de vez en cuando se pueden apreciar trenes de carga paralizando el tráfico a su paso.

(Foto de un antiguo tranvía en Mérida. 4)

Mucho se ha dicho últimamente sobre el Tren Maya y cómo éste impactaría en la ciudad desde su regreso a La Plancha como estación central, hasta su posible expansión en Progreso; mas ninguna de estas opciones favorece al tránsito dentro del anillo periférico, incluso, un tren rápido podría ser un factor de detrimento para el desarrollo de las zonas en donde se encuentran los derechos de vía, si estas no se integran correctamente a la ciudad. Y si no es una opción de transporte viable para los usuarios en Mérida, considerando el alto costo que representaría sólo en readaptar los rieles; el panorama del Tren Maya en nuestra ciudad se vuelve nublado. Es por eso que un tranvía dentro de ésta podría ser la manera de abordar el tema del tren al interior del periférico.

(Tranvía en la Plaza Principal)

El tranvía en sí, es un tipo de tren ligero, aunque por cuestiones de definición y traducción, haremos la distinción entre un tren ligero y un tranvía. A diferencia del tren ligero, el tranvía se integra de manera más práctica al urbanismo y la infraestructura vial existente, mientras que el segundo, podría necesitar de un tramo totalmente separado del nivel de calle. El tranvía generalmente no necesita estar separado del tráfico, y aunque su rendimiento mejora mucho cuando tiene un carril segregado, existen diversos tipos de tranvías mixtos los cuales comparten la calle con otros medios de transporte; a veces con su propia señalética, semáforos y paradas.

El tren ligero es un modo más pesado y con mayor capacidad de pasaje, pero se vuelve más costoso. También puede compartir la calle, aunque es más común verlos a nivel segregado con su propia infraestructura. Estos pueden variar en su complejidad, yendo desde los tranvías híbridos con tren ligero, hasta los llamados “pre-metro”, que son un sistema de metro con menos capacidad. Mérida ya cuenta con los rieles de tren para tranvía y los tramos separados del tráfico, lo cual haría de su implementación algo más fácil que si tuviéramos que comenzar su diseño e integración desde cero.

Sin embargo ¿Podría ser el tranvía, o hasta un tren ligero una opción viable de transporte en la ciudad de Mérida? No es algo que no se haya intentado anteriormente. Ahora se está dando mucha importancia al regreso de las redes ferroviarias en distintas ciudades del mundo, ya sea por ser un método más ecológico y silencioso que armoniza con las calles y el urbanismo, o en muchas ocasiones por el simple hecho de que ya existían desde antes como un modo viable. Desde luego, hay que considerar el alto costo de un ferrocarril de cualquier tipo, pero es importante pensarlo como una inversión que se vería reflejada por medio de mejoras en la movilidad, condición del aire, desarrollo económico local y en la calidad de vida de los ciudadanos en general.

¡Claro!, tener un sistema de trenes modernos en la ciudad no es nada fácil, la política, el financiamiento y sobre todo, la aceptación o resistencia de la gente hacia éste podrían ser decisivos en la implementación; pero primero hay que abrir la conversación. El momento indicado es ahora porque se ha expresado cierto rechazo hacia el tren, y a nivel local, aún se impulsa la idea de que la ex-estación de trenes se recupere como un parque central (5).

Algunas de las ventajas de los tranvías son que no necesitan el mismo grado colosal de intervención que un tren pesado, como lo sería el Tren Maya, y, al  no ser trenes de alta velocidad, no implicaría un riesgo para el patrimonio o las personas. Su implementación podría incluso servir como un enlace entre estación de trenes afuera de la ciudad y el aeropuerto o entre otros puntos importantes de Mérida.

 (Ciudades más nuevas como Dubai siguen apostando por los trenes como opción de transporte dentro de la ciudad)

Entre los derechos de vía existentes se encuentra el tramo paralelo a la avenida Benito Juárez e Itzaes, que va muy cerca del aeropuerto (la principal entrada a la ciudad), hasta conectar con el tramo norte de la calle 60; lo que es actualmente uno de los ejes de desarrollo inmobiliario y económico de Mérida. Con un diseño integral, el tranvía podría enlazar al aeropuerto con otras zonas de la ciudad. También se encuentra los rieles que se originan de la ex-estación de trenes hacia el oriente y por circuito colonias (6). Si es posible aprovechar y readaptar estas rutas, así como crear nuevas en la ciudad para luego complementarlas con otras modalidades de tránsito, se podría tener un sistema de trenes bastante útil que sirva como opción para viajes cortos y medianos entre lados opuestos de la ciudad. Asimismo, mejoraría las opciones de transporte inmediatamente en zonas históricamente segregadas por su ubicación como lo son los barrios que colindan con el aeropuerto.

 (Los rieles sobran en la calle 60. No es difícil imaginarse un tranvía sirviendo a los meridanos en esta calle, que además ya cuenta con el urbanismo adecuado)

Los actuales métodos de tránsito en Mérida han demostrado ser insuficientes para la realidad del siglo XXI. El cambio climático exige nuevas y más radicales propuestas a favor de la sustentabilidad para el transporte colectivo, porque depender solamente de camiones y autos que usen energías fósiles ya no es una opción viable a largo plazo. Hay que cambiar de perspectiva y adoptar una visión de reducción en emisiones, y cantidad de autos en el parque vehicular.

 (Río de Janeiro. Los tranvías modernos son parte esencial del transporte en distintas ciudades alrededor del mundo)

Mejorar la infraestructura en transporte implicaría una ganancia para todos, incluso para aquellos que no lo usan; y adoptar y adaptar nuevos y viejos modos de viaje en un sistema verdaderamente integrado, podría ser la clave para remediar el problema de la movilidad. El objetivo es simple, lograr que el auto no sea una necesidad y el transporte público sea una prioridad. Sería una decisión inteligente convertir estos espacios subutilizados en activos que trabajen en pro de la metrópoli. Por el momento, no nos queda nada más que pagar por los platos rotos y las vías levantadas por las generaciones anteriores.

 

Fuentes:

 

  1. https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2019/01/I%CC%81ndice-de-Movilidad-Urbana_Documento.pdf
  2. http://meridaenlahistoria.com/los-tranvias-de-la-ciudad/
  3. http://www.lib.utexas.edu/maps/historical/mexico_handbook_1919/txu-oc-7643168-portfolio-07.jpg
  4. http://www.tramz.com/mx/yu/yu00.html
  5. http://www.tramz.com/mx/yu/yu00.html
  6. https://www.yucatan.com.mx/merida/ve-mas-viable-un-parque-que-el-tren-una-experta
  7. http://www.sct.gob.mx/planeacion/cartografia/mapa-por-estado/

 

 

 

 

Mauricio Pech Novelo

Mauricio Pech Novelo

Licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por la Universidad Modelo y actualmente por iniciar una maestría en Políticas Públicas en la UADY.

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