El paisajismo consiste en modificar las características de un espacio, de manera visual o físicamente para lograr embellecer el entorno, es decir, modificar o ayudar al estado anímico de quienes lo observan o se encuentran en ese lugar. Como sabemos, los seres humanos necesitamos de áreas verdes. El interés por la contemplación del paisaje data de muchos siglos atrás y está ligado al ocio y al recreo. Escritores, pintores, escultores, artistas y hasta deportistas muchas veces perfeccionaron sus técnicas o se inspiraron en bellos jardines o espacios para poder mover el cuerpo y la mente.

Esta profesión requiere tener en cuenta las necesidades de quienes habitan, van a habitar o visitan ese espacio, y, sobre todo, las características del terreno; porque pudiese ser que el proyecto que se desarrolle en realidad afecte al ecosistema del lugar (ya sea por traer flora no endémica, crear lagos artificiales cortando árboles, etc.).

El paisajismo no solamente abarca el diseño o la belleza, también puede tener beneficios ecológicos. Por ello, la tendencia hoy en día es crear jardines sostenibles. Algunas de las cualidades que se buscan es que puedan adaptarse en la medida de lo posible al suelo y al clima, ahorrar agua con sistemas de riego eficientes e incluso aprovechando la lluvia, promover la diversidad de las plantas, entre otras cosas.[i]

Ahora bien, hay quienes han hecho grandes innovaciones con la decoración del paisaje, como es el caso del jardín urbano multisensorial Zighizaghi; el cual se encuentra en Favara, Italia. El lugar fue donado como espacio público a la ciudad y con este jardín buscaron obtener el equilibrio entre madera y vegetación. Está inspirado por los hexágonos, formas geométricas que las abejas son capaces de replicar cuando hacen su panal. El proyecto consiste en dos niveles: el horizontal (el piso) y el vertical (el sistema de iluminación).

(Imagen del Zighizaghi en Favara)

El nivel horizontal ha sido destinado como una agrupación de elementos de madera hechos a base de paneles contrachapados fenólicos y nudos de Okoumé, y ha sido diseñado para adoptar diferentes configuraciones gracias a la modularidad y flexibilidad de su geometría.

El nivel vertical, está compuesto por seis prismas poliedros de color rojo, denominados super pods[ii], hechos a base de un cuerpo luminoso y de una bocina. Estos super pods interactúan con el usuario con diferentes sonidos al tocar las patas del soporte.

Pero no sólo exploraron las texturas, los visuales y el carácter auditivo; ya que también cuentan con plantas aromáticas para acentuar el sentido del olfato; de hecho, algunas de ellas son comestibles. Así vemos que un parque, un jardín o un pequeño espacio público puede ser utilizado al máximo en beneficio de los ciudadanos. Pues estos nos permiten esparcimiento, unión o cohesión social e incluso buenos recuerdos.

 

[i] https://ovacen.com/diseno-jardines-modernos/

[ii] https://www.arquired.com.mx/arq/arquitectura/zighizaghi-parque-multisensorial-la-ciudad-favara/

 

Alma Chacón Lizarraga

Alma Chacón Lizarraga

Editora de textos creativos, publicidad y artículos de interés. Reseñista, traductora y emprendedora de cualquier actividad que requiera mejorar la comunicación entre personas y ciudadanos.  

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