¿Qué es un parque neuroinclusivo? (y en qué se diferencia de uno “accesible”)

La accesibilidad universal como un concepto utópico

Muchos de nosotros, cuando pensamos en un parque que “cumple con accesibilidad universal”, visualizamos lo mismo: rampas, banquetas anchas y/o andadores sin obstáculos. Incluso la normatividad vigente —incluyendo normas técnicas como la NMX-R-050 y el marco establecido por la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad— ha desarrollado con mayor precisión criterios relacionados con la dimensión física de los espacios: pendientes de las rampas, anchos de paso o alturas de los mobiliarios, entre otras. Sin embargo, esto es solo una parte de la accesibilidad vista en su integralidad.

El término “accesibilidad universal” tiene un significado mucho más amplio. Está muy relacionado con el concepto de barrera, catalogado como “todo obstáculo que dificulte o impida el acceso de las personas a algún ámbito de la vida social”. Aunque tradicionalmente lo asociamos con obstáculos físicos, en realidad también existen barreras cognitivas y sensoriales.Estos aspectos, aunque forman parte del concepto contemporáneo de accesibilidad, no cuentan todavía con el mismo nivel de desarrollo técnico que aquellos relacionados con la accesibilidad física.

Esto significa que la accesibilidad universal actual no está mal planteada, simplemente está incompleta en su aplicación espacial. Por ello, un parque puede cumplir con los criterios físicos establecidos por la normatividad vigente y, aun así, seguir presentando barreras cognitivas o sensoriales que dificultan la experiencia, orientación, comprensión o uso del espacio para muchos niños y adultos.

 

 

Barreras que no se ven

Parte de la dificultad para identificar estas barreras se debe a que no son tan fácilmente visibles como los obstáculos físicos. Por ejemplo, el autismo no siempre se nota a simple vista, pero puede influir significativamente en la manera en que una persona percibe y experimenta su entorno. Lo mismo pasa para los usuarios con TDAH, la dispraxia o el trastorno de procesamiento sensorial que, como hemos mencionado en artículos anteriores, son condiciones que no siempre presentan una manifestación física visible y que difícilmente entran en el radar de quien diseña un espacio público.

 

Hacia espacios verdaderamente universales: los parques neuroinclusivos

Un parque neuroinclusivo es aquel que incorpora de forma deliberada en su diseño las distintas formas en que las personas pueden percibir, procesar y responder a los estímulos del entorno, buscando reducir barreras cognitivas y sensoriales que pueden dificultar su experiencia y uso del espacio. El concepto de “neurodiversidad” parte de lo desarrollado por la socióloga Judy Singer a finales de la década de 1990. Su estudio entiende condiciones como el autismo o el TDAH como variaciones naturales de la cognición humana y no como desviaciones que haya que corregir. En términos de diseño, se traduce en tres componentes esenciales:

  1. Regulación sensorial: manejo de la intensidad de la luz, el sonido y la textura.
  2. Previsibilidad: rutas y señalización que permitan anticipar lo que sigue en el espacio.
  3. Autonomía: posibilidad de orientarse y decidir sin depender de instrucciones verbales.

Estos aspectos ya forman parte del concepto contemporáneo de accesibilidad, pero todavía no cuentan con el mismo nivel de desarrollo técnico, parametrización y evaluación que los criterios físicos tradicionalmente utilizados para determinar si un espacio es accesible. Esa diferencia entre lo que el marco normativo reconoce —una accesibilidad entendida de manera amplia— y lo que actualmente podemos medir y especificar con mayor precisión en el diseño físico de los espacios públicos representa una oportunidad: convertir principios de inclusión cognitiva y sensorial en criterios concretos de diseño. Nombrar el problema es un primer paso. Lo siguiente es saber, con mayor precisión, qué construir.

 

Dos piezas necesarias 

Es muy importante aclarar que la accesibilidad motriz y la neuroinclusión no compiten entre sí; ninguna sustituye a la otra. Son dos piezas con un mismo objetivo: garantizar que cualquier persona pueda acceder y usar plenamente un parque. La accesibilidad motriz permite que el cuerpo pueda llegar al espacio; la neuroinclusión busca que ese espacio pueda ser comprendido, recorrido y vivido. Ninguna de las dos, por sí sola, completa su objetivo. Por ello, una accesibilidad verdaderamente integral debe considerar tanto las necesidades motrices como las cognitivas y sensoriales.

En otras palabras, un parque accesible busca eliminar barreras que impidan el acceso y uso del espacio, mientras que un parque neuroinclusivo amplía esa mirada para considerar también cómo distintas personas perciben, procesan y experimentan ese espacio.

En ORTMED y MetrópoliMid buscamos contribuir a que las distintas formas de habitar y experimentar la ciudad puedan incorporarse plenamente al diseño de nuestros espacios públicos. Una ciudad verdaderamente universal no se construye a pesar de su diversidad, sino a partir de ella.

 

Por Equipo ORTMED y Equipo MetrópoliMid.

 

Fuentes consultadas:

  1. De Asís, R. (2007) Sobre la accesibilidad universal. Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas, Universidad Carlos III de Madrid. https://www.uc3m.es/instituto-gregorio-peces-barba/media/instituto-gregorio-peces-barba/doc/archivo/doc_rafael-de-asis-intervencion/rafael_asis_mesa4.pdf 
  2. Playgrounds etc (s.f) Beyond Ramps – How Inclusive Playgrounds Support Autism, Mental Disabilities and Neurodiversity. https://playgroundsetc.com/blogs/news/beyond-ramps-how-inclusive-playgrounds-support-autism-mental-disabilities-and-neurodiversity-1 
  3. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2024). Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad. Última reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación.
  4. Secretaría de Economía. (2006). NMX-R-050-SCFI-2006. Accesibilidad de las personas con discapacidad a espacios construidos de servicio al público – Especificaciones de seguridad.

 

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