¿Qué está pasando en el Centro Histórico de Mérida?

Entrevista a Susana Pérez

El pasado 4 y 5 de mayo del 2026, en el auditorio Pablo González Casanova, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, se llevó a cabo el seminario Centros Históricos y Patrimonio. Nuevos retos de las ciudades mexicanas, organizado por la Red Temática Centros Históricos de Ciudades Mexicanas. El evento incluyó conferencias magistrales, presentaciones de libros y mesas temáticas. La Doctora Susana Pérez Medina, del Instituto Politécnico Nacional-CINVESTAV Mérida, comparte para MetrópoliMid su participación en el seminario y su intervención en la mesa temática sobre vivienda y habitabilidad.

 

Los elementos de la desocupación del Centro Histórico de Mérida

He estudiado varios temas del centro histórico, como el espacio público, el turismo, la población y el comercio. Siempre me ha llamado mucho la atención la desocupación del centro, por lo que me centré en estudiar cuatro secciones de calles, de tres cuadras cada una, en la 62, la 66, la 71 y otra en la 44, específicamente las que INEGI mostraba datos de una mayor desocupación. Hice entrevistas y observaciones tanto de casas desocupadas como de las abandonadas.

Me planteé investigar cuáles son los elementos que hacen que se desocupen esas casas, y estos son los principales:

  • El turismo y la llegada de habitantes con mayor poder adquisitivo. Todo se va encareciendo, la llegada de personas inmigrantes, que cuentan con una moneda más fuerte que el peso, incrementa la demanda de vivienda y propiedades, incentivando el alza del valor del suelo y de las viviendas. Como resultado, los precios pueden alcanzar niveles inaccesibles para la población local. 
  • La mala gestión de las políticas públicas que afectan al Centro Histórico. En el primer cuadro, el Ayuntamiento se encarga principalmente de dirigir el tránsito, pero poco hace por atender temas como la vivienda y su ocupación. El área peatonal está en mal estado de conservación: hay secciones de 30 centímetros de escarpa, hay unas rotas, hay unas desniveladas y otras llenas de basura. Esto hace muy difícil caminar y vivir en el centro.
  • La pérdida de viviendas, pues muchos descendientes no tienen forma de comprobar la propiedad, ya que antes no se firmaban documentos legales en todos los casos.
  • La reconfiguración del comercio. Conforme aparecieron otros giros y zonas, se ha ido quedando el comercio del centro para la gente con menos recursos.
  • Los cambios en los modos de vida. Las casas del centro están en el paramento; no tienen cocheras y los cuartos no están divididos, eso ha influido en el abandono de estos predios. 
  • El espacio público. Estos lugares que deberían proporcionar un sentimiento de comunidad ahora están siendo invadidos: se redujeron muchísimo por los vendedores ambulantes que se instalan en las calles vehiculares y peatonales, al igual que por los restaurantes que sacan sus mesas al parque. Los espacios públicos están viendo reducida su posibilidad de ser, de que la gente interactúe y se relacione.

Estos elementos son una presión que tiene el Centro, que fomenta la desocupación de la vivienda en la zona y sobre los cuales deberíamos concentrar esfuerzos puntuales para buscar soluciones.

 

¡Descarga la edición 84 GRATIS aquí!

Artículos Recientes

Última Revista

Susana Pérez Medina
Doctora en Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabaja en el Departamento de Ecología Humana del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, Unidad Mérida.