A pesar de las muchas ventajas que tiene nuestra ciudad en cuanto a tranquilidad y calidad de vida, existen serios problemas en materia de vivienda que se han profundizado a un nivel alarmante en los últimos años. En la edición de julio de la revista MetrópoliMid, especialistas que forman parte de nuestro Consejo Consultivo analizan dos de estos problemas.


Complejidad de adquirir vivienda social en México

En primer lugar, tenemos un problema generalizado a nivel nacional: la complejidad de adquirir vivienda social, y las consecuencias que derivan de la autoconstrucción y la vivienda mal planeada. En el mercado inmobiliario, la vivienda destinada a la población de escasos recursos no cuenta con los mecanismos de financiamiento, crédito o apoyos económicos suficientes y adecuados para satisfacer las necesidades de este gran porcentaje de la población.

Como menciona el arquitecto Ricardo Combaluzier en esta misma edición, “la falta de oferta para este sector de menores ingresos se encuentra en un círculo vicioso. Por un lado, está la baja capacidad de crédito que le otorga el Infonavit, que es el principal motor financiero del mercado laboral. Por el otro, están los costos finales de la vivienda ofertada, que se ha encarecido por el incremento discrecional en tiempos y costos de tramitología con nuevas imposiciones regulatorias”. 



La transferencia de obligaciones en materia de equipamiento urbano desde la autoridad hacia los desarrolladores, encarece los costos finales de la vivienda. Esto, sumado a la dificultad de acceder a créditos suficientes, ha provocado que la población de escasos recursos tenga que recurrir a la autoconstrucción de vivienda, utilizando muchas veces materiales precarios, sin planeación, consideraciones técnicas y muchas veces cayendo en situaciones de hacinamiento.

Cada vez es más complicado para la población de escasos recursos adquirir una vivienda, no hablemos ya de una vivienda en condiciones dignas o en un contexto urbano y de servicios adecuado.

 

 
 

 

 

El riesgo de los Lotes de Inversión

El segundo gran tema alarmante, se trata de una problemática compleja muy peculiar en Yucatán: la explosión de los llamados “lotes de inversión”.

En una muy interesante conferencia realizada por el urbanista Jorge Bolio Osés para MetrópoliMid –y transcrita en forma de artículo para esta edición de la revista–, el especialista nos detalla el contexto en torno a los lotes de inversión y el riesgo que representa, tanto para el inversionista individual que confía sus ahorros a este modelo, como para el mercado inmobiliario en general y, en especial, para la calidad de vida de la población, que se ve afectada por un crecimiento desordenado y sin control de la mancha urbana de la ciudad.

Estos lotes de inversión –sin planeación urbana, sin acceso a servicios, sin conectividad adecuada–, han proliferado debido a que se aprovechan del éxito actual de la ciudad de Mérida en el panorama nacional e internacional, y se valen de una estrategia de mercadotecnia agresiva que –en palabras del maestro Bolio– “consiste en ofrecer oportunidades únicas de inversión y plusvalías muy rápidas, que en realidad no son tan sostenibles. Ofrecen también una serie de argumentos con la visión idílica de vivir fuera, de irse fuera de la ciudad vieja, desordenada y congestionada y pasar a la naturaleza y a la libertad del campo”.

Estos lotes se encuentran a la mitad de la nada, no forman parte de la planeación urbana de ningún municipio, y representan un riesgo muy alto de inversión para los particulares. Sin embargo, como se mencionó, el riesgo más alarmante es para la población en general: la ruptura de la trama urbana, la pulverización de las propiedades en pequeños lotes distantes, desconectados y carentes de acceso o de servicios, hará cada vez más difícil –por no decir imposible– generar desarrollo, equipamientos, garantizar seguridad o integrar un modelo de ciudad sostenible.

 

Con todo lo anterior, nos permitimos una reflexión final:

A pesar de ser una ciudad privilegiada, si queremos conservar nuestra calidad de vida, Mérida debe tomar las medidas necesarias para resolver la complejidad de adquirir vivienda social, así como para regular y ordenar los llamados Lotes de Inversión.

David Montañez Rufino

David Montañez Rufino

Fundador y Director General de la plataforma urbana M50: organización ciudadana dedicada a promover una ciudad pensada, diseñada y construida mediante gobernanza; con espacios públicos de calidad, sistema de movilidad integral y desarrollo urbano sostenible.

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