El Tren Maya: Grandes Desafíos

May 9, 2024 | Artículos, Movilidad, Zona Urbana

Con una extensión de poco más de 1,500 km divididos en siete tramos que interrelacionan la península de Yucatán a través de cinco estados de la república y 271 municipios, el Tren Maya es el proyecto federal más grande en toda la historia del Sur Sureste de México. 

Uno de los grandes desafíos será la elaboración de instrumentos de ordenación territorial en los municipios impactados, complejizándose en aquellos que han tenido una incipiente implementación de planificación urbana en sus territorios. Ante tal escenario, las representaciones sociales del territorio se presentan como una herramienta que, conjuntando imaginarios urbanos y percepciones ciudadanas, podría colaborar con la planificación urbana participativa frente al Tren Maya.

El Tren Maya: Grandes Desafíos

Figura 1. Contexto regional del Tren Maya.

Los 745 km de tren y la falta de ordenamientos urbanos

El 15 de diciembre de 2023 se inauguraron los tramos 2, 3 y 4, con 14 estaciones en un trazo de 473 km entre Campeche y Cancún. Dos semanas después se integró el tramo 1, con 8 estaciones en 226 km, de Palenque a Campeche. El 29 de febrero de 2024 se incorporaron 46 km de 2 estaciones entre Cancún y playa del Carmen (correspondientes al tramo 5 norte). Actualmente hay 24 estaciones en aproximadamente 745 km, quedando pendientes los tramos 5 sur, 6 y 7. Cabe resaltar que, exceptuando Tulum y Tulum aeropuerto, las 8 estaciones restantes se encuentran en la zona más dispersa y/o distante del turismo masivo, entre Felipe Carrillo Puerto y Centenario.

Resulta inquietante que, a la fecha, los territorios turísticos que podría potencializar el Tren Maya se encuentren endebles. De los cinco estados involucrados en el trazo, solo Yucatán (2016) y Campeche (2022) tienen programa estatal de ordenamiento. De los 271 municipios que integran estos estados, sólo 27 tienen Programa de Desarrollo Urbano Municipal y la mayoría se encuentran en elaboración primaria. Dada la magnitud del vacío, es indispensable incentivar instrumentos de ordenación territorial con planificación urbana participativa. La potencial creación de dichos instrumentos peninsulares deja sobre la mesa tres planes estatales y 244 programas municipales, con relación directa hacia los 41 ayuntamientos directamente impactados por la cimentación del terraplén.

¿Tren de la prosperidad o de la segregación?

Cancún ha logrado colocarse como el destino de sol y playa más visitado en toda Latinoamérica, siendo innegable la prosperidad que genera, pero también la desigualdad social y la segregación espacial que ha ocasionado. Emergió como una ciudad planificada por el Estado en 1970 (parte de una política pública), y terminó siendo, en menos de 30 años, uno de los ejemplos más claro de la segregación socioespacial que el turismo genera (Castillo y Villar, 2011). 

La justificación del megaproyecto federal indica que el Tren Maya será el medio que redirigirá la derrama del turismo, principalmente de la Riviera Maya, hacia zonas lejanas y desatendidas. El trazo incluye un entramado de localidades con potencial arqueológico y/o ecoturístico que busca incrementar el poder adquisitivo de la población originaria. No obstante, según Almanza y Guerrero (2014), el historial de la implementación de proyectos turísticos en México ha significado despojo territorial hacia las poblaciones originarias a manos de los desarrolladores.

Ciudadanos ante la segregación

Los ordenamientos territoriales son el único instrumento legal que puede preceder la replicación de territorios fragmentados, toda vez que se integre a la ciudadanía en el proceso de elaboración, pues la abstracción de imaginarios urbanos, creencias locales, sentido común y vida cotidiana pueden abrir un horizonte en el ordenamiento peninsular, testificando el lugar geográfico vivido. Es necesario incentivar la planificación urbana participativa.

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Figura 2. Puente en construcción y paso inferior vehicular en la estación Bacalar (Elias Fonseca, 2024).

Representaciones sociales del territorio

Las representaciones socioespaciales(1) son una herramienta de análisis que estudia la relación que los sujetos generan con espacios urbanos en diferentes escalas, desde espacios muy privados como la casa, hasta territorios de ciudades, países o el mundo en sí. Pueden encontrarse en lugares o equipamientos urbanos que perviven en la memoria social, en las consecuencias socio territoriales causadas por políticas públicas, en los factores de riesgo y en las amenazas causadas por fenómenos naturales, así como en las recurrentes dinámicas sociales detonadas por la movilidad urbana y la contaminación ambiental (De Alba, 2020).

La riqueza de este campo representacional puede colaborar con la planificación urbana participativa a partir del procesamiento metodológico de imaginarios, sentido común y creencias populares recolectadas por cuestionarios, entrevistas y mapas cognitivos. Esta metodología aplicada al espacio permitirá involucrar a los residentes en la ordenación territorial, y obtener el desarrollo comunitario requerido ante los impactos del tren.

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Figura 3. Mapa mental recolectado en estudio de Milgram y Jodelet (1977): Psychological maps of Paris.

La planificación urbana participativa: pieza fundamental 

Independientemente de la controversia y el debate generado, el Tren Maya representa una coyuntura en la planificación territorial a nivel nacional. Es irrefutable que el turismo ha traído beneficios socioeconómicos a México, pero también ha segregado los lugares donde se ha situado. Esta ecuación se incrementará en los estados peninsulares conforme se consolide el Tren Maya. Por ello, es imperativo mitigar la segregación socioespacial derivada, de lo contrario se perjudicará a la población originaria. 

La planificación urbana participativa debe ser pieza fundamental en la urbanización que detonará el Tren Maya. Si las autoridades locales la omiten o desatienden, impulsarán la fragmentación territorial en la península ahondando la marginación de las comunidades. Más allá de las teorías urbanas ortodoxas, son los ciudadanos quienes reconocen y simbolizan su ciudad, interactuando con sentido común la cotidianidad de la vida urbana. En este sentido, las representaciones sociales del territorio contribuirían con la atención de las problemáticas socioespaciales en beneficio del desarrollo comunitario requerido ante los impactos del Tren Maya. 

«Es irrefutable que el turismo ha traído beneficios socioeconómicos a México, pero también ha segregado los lugares donde se ha situado. Esta ecuación se incrementará en los estados peninsulares conforme se consolide el Tren Maya».

Laboratorio urbano en el tramo 6 del Tren Maya

El tramo 6 se integra por los municipios de Tulum, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar y Chetumal. Entre ellos resalta Bacalar por su reciente creación en 2011 al emanciparse de Chetumal, la inexistencia de instrumentos de ordenación posteriores, y la posición geográfica frente a una laguna que representa la mayor atracción turística del sur de Quintana Roo. Estos hechos colocan a Bacalar como el laboratorio urbano ideal para pilotar la propuesta de representaciones sociales del territorio en colaboración con la planificación urbana participativa.

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Figura 4. Contexto regional del tramo 6: Tulum-Chetumal. 

El esquema de investigación parte de una perspectiva transdisciplinaria apegada al corpus teórico de la geografía de la percepción y la psicología social, en tanto que ambas pueden retroalimentarse para formar el núcleo conceptual de análisis. Lo anterior se logra empleando un método mixto que parte de lo macro a lo micro, enfocando la estructura urbana correlacionada con los imaginarios de residentes y, descifrar así, el complejo rompecabezas que caracteriza a las representaciones sociales del territorio. 

Se espera que el modelo de análisis propuesto trascienda en instrumentos de ordenación futuros y no únicamente sea funcional para la coyuntura del megaproyecto peninsular. Recientemente, se firmó un acuerdo con la agencia de cooperación alemana GIZ para recibir asesoría mediante el proyecto BIOCITIS de desarrollo sustentable en regiones urbanas costeras. Lo anterior potencializa la creación de una guía metodológica para la incidencia de residentes en instrumentos de ordenación y contribuir a la planificación urbana participativa.

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Figura 5. Vista aérea de laguna Bacalar (Elias Fonseca, 2023).

El Tren Maya en la actualidad

Causa desasosiego que a poco más de 30 días de haber sido inaugurado, se dieran a conocer múltiples notas específicas sobre diferentes incidentes que dejan en entredicho el funcionamiento del tren. Algunas matizadas con tintes políticos y otras bastantes serias, que tienen que ver con la seguridad de los usuarios. Ante esto último, el martes 2 de abril el general Luis Cresencio Sandoval (secretario de la defensa nacional), mencionó que el descarrilamiento de un vagón el 25 de marzo se debió a una falla manual en el aparato de cambio de vía de la estación Tixkokob.

Sin duda este incidente dará pie al seguimiento en otro artículo para evaluar el nivel de riesgo y las repercusiones sociales. Ya que si el tren se llegara a descarrilar con pasajeros podría resultar con pérdidas humanas, y si se descarrilara con carga, podría desencadenar un desastre que amenazaría el futuro de los destinos turísticos peninsulares. 

Aún falta ver en funcionamiento dos de los segmentos más frágiles de todo el trazo del megaproyecto: el tramo 5 Sur, entre Chemuyil y Tulum, donde se encuentra Sac Actun, el sistema de cavernas subacuáticas más extenso del planeta; y el tramo 6, donde se encuentra el cuerpo de agua dulce más extenso y frágil de la península de Yucatán: la laguna de los siete colores en Bacalar.

 

«La planificación urbana participativa debe ser pieza fundamental en la urbanización que detonará el Tren Maya. Si las autoridades locales la omiten o desatienden, impulsarán la fragmentación territorial en la península ahondando la marginación de las comunidades».

 

(1) Creadas por Serge Moscovici en 1961, las representaciones sociales son hoy en día, la teoría más reconocida y afinada de la psicología social. En 1977, Stanley Milgram y Denise Jodelet incorporaron la variable territorial elaborando un estudio sobre mapas mentales en París. Dicho estudio sentó las bases de las representaciones sociales del territorio, también conocidas como representaciones socioespaciales. De Alba (2020) menciona que, son una herramienta de análisis que estudia la relación que los sujetos generan con espacios urbanos en diferentes escalas.

Referencias

Almaza, H. y Guerrero, R. (2014). Paradojas del turismo: entre la transformación y despojo. Los casos Mogotavo y Wetosachi, Chihuahua, México. Revista de Análisis Turístico, 18(2), 45-56.

Castillo Pavón, O. y Villar Calvo, AJ (2011). La conformación del espacio urbano de Cancún: una aproximación al estudio de la segregación socioespacial. Quivera. Revista de Estudios Territoriales, 13 (1), 83-101.

De Alba, M. (2020). Estudios de Representaciones Socio-territoriales en México. Capítulo del libro Estudios de Psicología Social en México, coordinado por Elizabeth García, Martha de Alba, Jorge Mendoza y Octavio Nateras, Ciudad de México, Ediciones del Lirio.

Milgram, S. y Jodelet, D. (1977). Psychological maps of Paris”, en Proshansky, Ittelson, Rivlin (eds.) Environmental psychology: people and their physical settings, Nueva York, Holt Rinehart and Winston.

Elías Fonseca Chicho
Investigador posdoctoral Conacyt-UAM