Café Ciudad “Aguas con el agua”

El Café Ciudad es un conversatorio organizado por el Laboratorio Urbano de la Universidad Modelo, concebido como un espacio para la reflexión sobre la ciudad como bien común. Cada último miércoles del mes, invitamos a colectivos, expertos y ciudadanía en general a dialogar sobre diferentes temas urbanos. En esta ocasión el eje central fue el agua.

Este recurso representa uno de los principales desafíos ambientales y urbanos en Yucatán. El modelo de desarrollo urbano e industrial, impulsado en las últimas décadas —y que actualmente vive su fase más intensiva— ha ignorado los ciclos naturales y rebasa la capacidad de regeneración del ecosistema.

 

Agua en abundancia, oportunidad para el despojo

A diferencia de otras regiones del país, la península goza de una reputación de poseer grandes reservas de agua. Sin embargo, a mayor riqueza hídrica, mayor es el interés por explotarla. Teresa Vaught-Charruf de Mundo y Conciencia A.C., y Cuauhtémoc Jacobo de la Contraloría Ciudadana Autónoma del Agua de Yucatán, dos de los ponentes invitados al Café, abordaron el acaparamiento y el despojo del agua en nuestro territorio. Este fenómeno es uno de los principales detonantes de conflictos socioambientales, pues vulnera derechos humanos colectivos de las comunidades, como el acceso al agua, la salud, un medioambiente sano y la libre determinación. Para ponerlo en perspectiva, el 70% de las concesiones del agua está en manos del 2% de usuarios industriales y políticos. El marco legal vigente permite estas concesiones desproporcionadas a los “millonarios del agua”, como en el caso de la Cervecería Yucateca, que extrae 7 millones de hectolitros de agua al año, cuatro veces más que el consumo de agua de la población de Hunucmá donde se ubica. A esto se suma la grave contaminación provocada por las más de 120 granjas porcícolas que están convirtiendo a comunidades enteras en territorios envenenados.     Lo que la población maya ha denunciado como un modelo extractivista y de despojo, ha sido recientemente validado y documentado por el Relator Especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana. Ante el reconocimiento internacional, más de 35 colectivos comunitarios, organizaciones y sindicatos locales y nacionales se han articulado para exigir a los tres niveles de gobierno: la Declaratoria de Emergencia Socioambiental en toda la península; la creación de una mesa de trabajo con participación directa de los pueblos mayas y la academia; la suspensión total de megaproyectos agroindustriales e inmobiliarios que no cuenten con la consulta indígena, y la garantía efectiva del derecho humano al agua y al saneamiento.

¿Exceso de agua, o ciudad mal planeada?

Resulta contradictorio, entonces, que si la geología de nuestro territorio permite una rápida infiltración del agua, en Mérida suframos inundaciones constantes. Un análisis elaborado por el Dr. Francisco León del Instituto de Geografía de la UNAM reveló que sólo el pasado 29 de mayo cayeron más 153.6 milímetros de precipitación, más de lo que suele acumularse en todo el mes, superando en un 59% el récord histórico anterior. Se prevé que el cambio climático acentúe estos fenómenos, con tormentas intensas e impredecibles, al mismo tiempo que se extenderán los periodos de sequía y aumentará el estrés hídrico. Para comprender el impacto a nivel local, contamos con la participación del D.H. Raúl Canto de Consulter, Consultoría Territorial, quien presentó su Mapeo Colectivo de la Inundación en Mérida, con el objetivo de construir un Modelo de Vulnerabilidad Urbana. El mapa compartido reunió más de mil registros, a partir de los cuales se realizó un análisis de densidad y se sobrepuso la información a la capa de relieve de Mérida. Esta herramienta participativa permitió territorializar el problema: el Sur, por sus mayores elevaciones, resultó la zona menos afectada, mientras que el Norte —hacia dónde se dirige el crecimiento urbano— concentró los mayores daños. 

En síntesis, aunque el suelo permite una infiltración rápida del agua, las lluvias extraordinarias evidencian que la infraestructura urbana no está diseñada para amortiguar sus efectos, situación que se agrava con la expansión urbana en zonas de riesgo. Este ejercicio confirmó que el conocimiento empírico local puede ser una fuente científicamente válida para orientar las políticas públicas.

 

Contrastes del problema del agua de península a península

  El Café Ciudad cerró con el taller “Comunidades más humanas: agua y participación”, impartido por Fernanda Beltrán del Observatorio Ciudadano Cómo vamos La Paz. En Baja California Sur, a diferencia de Yucatán, el acceso al agua no es inmediato, sino que llega por tandeo —distribución intermitente de dos a tres veces por semana—, lo que hace indispensables los sistemas de almacenamiento privado.  Sin embargo, el racionamiento no es equitativo. Mientras en algunas colonias las personas —principalmente amas de casa— deben organizar su vida en torno a los horarios de suministro, e incluso pueden pasar más de un mes sin agua, otras zonas como hoteles y resorts nunca carecen de ella. Ante esta situación, el Observatorio impulsó la participación ciudadana para transparentar los procesos del organismo operador del agua, acercando a la población información sobre presupuestos, decisiones y proyectos aprobados. Gracias a ello, han promovido alternativas exitosas. Hace una década, el consumo agropecuario representaba cerca del 60% del agua potable y hoy se abastece con agua tratada, liberando el recurso para el consumo humano.

Esta experiencia nos demuestra que, más allá de si hay agua o no en el territorio, la pregunta clave que deberíamos hacernos es: ¿qué se está haciendo con ella?

Afortunadamente, en Mérida comienza a percibirse una mayor participación ciudadana. Los meridanos son cada vez más conscientes de los conflictos territoriales, se observa un incremento en la movilización social y surgen nuevas herramientas de resistencia y propuesta. Destaca la creación de los Observatorios de la Riqueza y el Territorio, plataformas técnicas y de investigación diseñadas para recopilar, organizar, analizar y divulgar información sobre los bienes naturales, sociales, económicos y geográficos, poniéndolos al servicio de la defensa del entorno. Es urgente pasar de ver el agua como un simple recurso explotable a verla como un bien común, empezando por transformar radicalmente las narrativas de desarrollo hacia una valoración de la verdadera riqueza: la abundancia que sostiene la vida y la armonía entre los humanos y la naturaleza.

¡Nos vemos en el siguiente Café Ciudad!

Contacto de los ponentes: Mundo y Conciencia AC: mundoyconciencia.org@gmail.com  Contraloría Autónoma del Agua de Yucatán: ccay.porelagua@gmail.com Consulter: consultermid@gmail.com Cómo Vamos La Paz: fernanda@comovamoslapaz.org

Artículos Recientes

Última Revista

Rodrigo Emiliano Casanova Castro
Coordinador de Sistemas de Información Geográfica del Laboratorio Urbano de la Universidad Modelo