Las neurodiversidades y el reto de una ciudad inclusiva

¿Quién puede realmente habitar la ciudad?

Regresar agotados, estresados, saturados e incómodos se ha convertido en algo común para las personas que habitamos las ciudades, donde los estímulos se atraviesan e impactan en nuestra experiencia con los entornos urbanos. Nos esforzamos por tolerar el ruido, los anuncios, el exceso de información, los olores poco agradables, el caminar apretados en la banqueta o el estar hombro con hombro en el transporte público. 

Para muchos, esta rutina no es más que el resultado de vivir en la ciudad, pero para otro sector de la población es un determinante en su acceso y disfrute. De acuerdo con el portal Synaptia Neurodiversity, mientras “algunos cerebros filtran estímulos con facilidad, otros procesan absolutamente todo” (1)

 

Mi ciudad, tuya o de nadie. ¿Para quién fue diseñada?

Lo cierto es que las normas de diseño urbano tradicionales han omitido experiencias y formas de habitar fuera del enfoque funcional y de productividad para enfocarlo a un “usuario estándar” o “promedio”. Esto enfatiza las condiciones desiguales en la accesibilidad y disfrute de la ciudad, no sólo para discapacidades físicas, sino también, y de forma menos discutida, para las neurodiversidades.

El cerebro procesa todo el caos urbano que percibe. Para las personas neurotípicas, recibir esa información a través de los sentidos, procesarla y discernirla para seleccionar a qué estímulos debe prestar atención y cuáles ignorar, es un mecanismo automático. Sin embargo, para las personas neurodiversas, los estímulos pueden ser percibidos como demasiado intensos o rápidos, es decir, ser hipersensibles a estos; o pueden necesitar más tiempo y esfuerzo para filtrarlos, llamado ser hiposensibles (2)

Para ambos casos, los elementos del entorno urbano pueden llevar a una sobrecarga sensorial. Las personas hipersensibles pueden percibir las luces de un espectacular o un espacio público demasiado brillantes, sentirse angustiadas ante los fuertes ruidos del tránsito vehicular o los claxon, o sentirse abrumadas por el tacto inesperado en un espacio hacinado, como el transporte público. Por su parte, los hiposensibles, al enfrentarse a espacios monótonos, poco legibles y con bajas referencias sensoriales claras como texturas, sonidos e hitos, no se activa suficientemente su percepción y atención, lo que genera dificultad para detectar riesgos, orientarse o reconocer el entorno urbano.

 

Diseñando espacios para la neurodiversidad: Salas multisensoriales 

La integración de los sentidos en la planificación de la ciudad aún es un tema poco abordado. A pesar de esto, a escalas más pequeñas se encuentran referentes y aportaciones que contribuyen al diseño de espacios pensados para estimular los sentidos y fomentar experiencias que promuevan una conexión más enriquecedora con el entorno.

Las salas multisensoriales desarrolladas por ORTMED, empresa líder en el desarrollo de tecnología para el autismo y diferentes condiciones del neurodesarrollo, son ejemplo de espacios diseñados para ser física y cognitivamente accesibles. En estas salas se dispone de diversos estímulos para los diferentes sentidos, los cuales pueden ser regulados y controlables. Esta adaptabilidad permite realizar una intervención terapéutica y educativa en el ámbito sensorial, cognitivo, motor, social y emocional, desde muy diversos enfoques y con múltiples objetivos.

Otro punto importante de estos espacios es que están orientados para ser inclusivos. Todos pueden beneficiarse de las experiencias que las salas de estimulación multisensorial ofrecen, en especial las personas que tienen alguna neurodivergencia, discapacidad intelectual, parálisis cerebral, dificultades de aprendizaje, trastornos neuromusculares, artritis reumatoide y muchas otras condiciones clínicas. De la misma manera, estas salas son aliados importantes durante la infancia temprana, ya que incentivan un desarrollo integral y pleno. Para las personas mayores ofrece herramientas de estímulo cognitivo y motoras.

 

¿Qué pasa si este concepto se traslada a las ciudades y espacios públicos?

¿Qué pasaría si en los espacios públicos o en las calles se pudieran integrar los elementos y conceptos que ofrecen las salas multisensoriales de ORTMED? Por ejemplo, que un parque sea distintivo por olores agradables como frutas o flores, que las texturas en los edificios o pavimentos ayuden a la orientación y a reducir la sensación de desconexión con el entorno o que los espacios públicos tengan luces cálidas y regulables. 

Salir del estándar, del proceso establecido y lo tradicional en la forma que hacemos y construimos la ciudad es el primer paso. Integrar no sólo la accesibilidad universal, sino también las neurodiversidades, supone un desafío y requiere la creatividad desde diversos frentes para pensar e imaginar nuevos entornos y espacios. Innovaciones desde diferentes áreas y especialidades, como es el caso de ORTMED, desde la tecnológica y la rehabilitación terapéutica, suponen un avance en la inclusión de todas las personas que habitamos un mismo espacio.

 

Sala multisensorial de ORTMED

 

(1) Ciudades diseñadas para todos: cómo el urbanismo puede mejorar la vida de niños y adultos con sensibilidades sensoriales | XtraordinarY

(2) Sobrecarga sensorial: Entendiendo la neurodivergencia con nuestra prueba y guía de afrontamiento – NeurodivergentTest.org

 

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Karen Daniela May Puerto
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