CIUDAD MODELO

 

Antes de iniciar quisiera agradecer a los profesionistas entrevistados para la realización de este artículo. Aunque por razones varias se requirió su anonimato, sus aportaciones han sido sumamente valiosas para el campo de arquitectura y el diseño. Por su extensión, este estudio se dividió en dos partes, las cuales serán publicadas en dos números de la presente Revista, espero sean de su agrado.

La nueva normalidad a la que nos estamos enfrentando, producto de una pandemia de salud, deja en claro que el futuro no es tan predictivo como pudiéramos haber imaginado y que los seres humanos tendremos que aprender a adaptarnos y adaptar nuestros modos, a efecto de ser más sostenibles y saludables.

Esta pandemia nos ha dejado ver la fragilidad de nuestras estructuras sociales y el peligro en el que hemos puesto al planeta entero. En otras palabras, ha hecho tangible a nivel mundial los efectos de no ser respetuoso con el medio en el que habitamos y, sobre todo, la necesidad de ser resilientes y adaptativos.

La pandemia nos ha obligado a romper paradigmas y nuestros propios esquemas de vida para poder subsistir. Uno de los principales esquemas que se rompieron fue el del contacto social. A efectos de reducir o controlar los casos de COVID-19, se dieron diferentes restricciones para movilizarse y laborar, minimizando el salir de casa y teniendo como resultados esquemas que permitían trabajar de modo virtual o, simplemente, no laborar y subsistir.

A medida que la crisis socioeconómica se ha agudizado, los gobiernos han tenido que ceder y permitir la reapertura dosificada de empresas y comercios no esenciales a partir del 1o de junio de 2020, esto aún sin un control contundente sobre los contagios.

La reapertura de comercios y empresas en condiciones poco óptimas, en cuanto al control sanitario, ha venido acompañada de necesidades de acondicionamiento de los espacios existentes a efecto de mitigar el contagio. Es entonces cuando una brecha de oportunidad para la labor de los diseñadores del espacio es vislumbrada: la arquitectura para un control sanitario o arquitectura saludable.

Las organizaciones del sector salud, así como empresas, cámaras y colegios especializados, se han dado a la tarea de consensar parámetros de sanitización y control en manuales operativos para re-aperturar comercios y actividades económicas. Estas medidas buscan, sobre todo, proteger a su personal y clientes.

Es entonces cuando inicia esta reflexión: ¿Cuánto cambia la arquitectura a partir de este evento mundial?, ¿cuánto cambia la concepción de los espacios?

Como bien sabemos, los arquitectos somos los mediadores entre el cliente y el diseño. Hasta ahora, habíamos tenido la capacidad de resolver las necesidades más complicadas gracias a nuestros estudios específicos en el funcionamiento y materialidad espacial, sin embargo, a estas condicionantes ahora se le suman: mitigar todo potencial de contaminación y contagio en los usuarios.

Con el objetivo de adentrarse en estas nuevas posibilidades de las soluciones de los espacios, se realizó un estudio de opinión a seis trabajadores del sector salud de diferentes instituciones públicas y privadas, que adicionalmente a su puesto tienen la función de la vigilancia sanitaria del área donde laboran. Este estudio se realizó advirtiendo que NO TIENE COMO FINALIDAD SER UN CATÁLOGO DE RECOMENDACIONES, es una invitación a los expertos en el área de manejo de peligros sanitarios a exponer sus ideas y opiniones, basadas o no en manuales operativos y lineamientos oficiales. Sin embargo, lo que quiere rescatar es SU OPINIÓN basada en LA EXPERIENCIA obtenida del manejo sanitario del centro de salud o instancia que ha quedado a su cargo y vigilancia.

El estudio se realizó mediante entrevistas virtuales entre el 25 y 31 de mayo del presente. La guía de la entrevista se dividió en tres secciones, la primera donde se hablaba de las recomendaciones generales con las que deberían contar los espacios para mitigar los contagios (parte 1 del artículo); En la segunda sección, se preguntaba por recomendaciones para la apertura de actividades específicas como: gimnasios, escuelas, restaurantes, entre otros; en la tercera sección se les solicitó reflexionar sobre el diseño de un espacio personal, su casa, y si la situación actual había cambiado en algo su concepto de lo que debería tener o con lo que necesitaba contar (parte 2 del artículo). A continuación, se presentarán las coincidencias de ideas y conceptos más importantes por cada sección seguida de una reflexión concluyente del entrevistador.

Primera sección. “Independientemente de las precauciones generales como: uso obligado de cubre bocas, sin barba, sin anillos, a 1.5 metros de distancia mínimo, gel antibacterial y acceso a lavado de manos, al llegar a un espacio ¿Qué precauciones o recomendaciones nos daría?”

 

 

Las coincidencias de los entrevistados nos invitan a reflexionar cómo los espacios ahora deben de contar con una lectura clara e intuitiva de los protocolos de higiene. Pero, además, los mecanismos por medio de los cuales se ofrecen estos protocolos deben de ser diseñados para operar lo más independiente, flexible y de modo equitativo para los asistentes, recordándonos los Principios de Diseño Universal (ROSE, JONES, ET. AL, 1997).

Mtro. Enrique Martínez Arredondo

Mtro. Enrique Martínez Arredondo

Arquitecto, Maestro en Intervención Sustentable del Patrimonio Edificado, Fundador de ATK despacho de diseño.

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