Sistema Va y Ven: ¿un modelo bajo amenaza?

En una comparecencia del 30 de abril de 2025, ante el Congreso del Estado, el nuevo titular de la Agencia de Transporte de Yucatán denunció que el Sistema Va y Ven era financieramente insostenible al proyectar un déficit de casi 1,860 millones de pesos para el año 2025 (1).

De la relación de gastos que reveló en dicha comparecencia, hubo conceptos que eran evidentemente onerosos como el contrato de arrendamiento de los terrenos del CETRAM Norte, pero también se citaron otros conceptos que difícilmente podrían catalogarse como gastos superfluos o prescindibles. Se criticó el modelo de pago por kilómetro recorrido como si no fuera susceptible de ajustar el pago de kilómetros mínimos garantizados por unidad. Se cuestionaron, también, las dimensiones y características de las unidades introducidas, llegando en algún momento a decir que sólo eran “unidades bonitas”. Además, se hicieron comparaciones con los presupuestos de otros programas gubernamentales, una narrativa usualmente empleada para demeritar o desacreditar algo.

Cabe recordar que, con sus virtudes y defectos, el Sistema Va y Ven ha sido una política de gobierno altamente aceptada por la población, a tal punto de apropiarse de ésta, por lo que un anuncio de dicha naturaleza y, por el tono en el que se manejó el discurso, daba la impresión de que el Sistema no era rescatable. Al no ofrecer en ese momento algún plan de trabajo concreto para resolver los problemas mencionados, sólo despertó entre el público la sospecha de que el gobierno actual desaparecería el Sistema Va y Ven, lo que se volvió objeto de repudio entre la población.

 

 

La bomba mediática y política había estallado, y esta vez no había sido detonada por la prensa, la sociedad civil organizada o por políticos de oposición, sino por el mismo gobierno. Lo que parecía ser una oportunidad para exhibir las irregularidades o ineficiencias de una de las obras insignia del gobierno estatal anterior, terminó convirtiéndose en una suerte de lesión autoinfligida para el gobierno en turno. Al desarrollar una narrativa centrada en la crisis más que en las soluciones, a tal punto de llegar a calificar el sistema como una “herencia maldita”, el discurso pudo percibirse como una estrategia de deslinde de responsabilidades en lugar de uno que se centrase en soluciones técnicas.

Era más que evidente que seguir con esa narrativa se había convertido en un lastre para la actual administración estatal, por lo que era fundamental un cambio de tónica, centrado hacia generar y divulgar datos técnicos y financieros para elevar el debate público y promover análisis de mayor rigor que puedan conducirnos hacia acuerdos razonables entre las partes involucradas y, con ello, plantear soluciones a corto, mediano y largo plazo para un servicio tan crucial para una metrópoli como lo es el transporte público de pasajeros.

En la siguiente edición haremos un recuento de esos grandes desafíos que enfrenta el Sistema Va y Ven y el dilema que enfrenta la actual administración de la Agencia de Transporte de Yucatán.

 

Fuentes consultadas:

(1)  Canal Legislativo Yucatán. (2025, 30 abril). 30/04/2025 Sesión ordinaria [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=z0ZPO7_0U5s

 

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Eduardo Monsreal
Analista en Desarrollo Urbano y Movilidad. Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida (OMSM).

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