En esta ocasión comentaré mi visita a la isla de Chios (llamada también Quíos y Choros) en el mar Egeo en Grecia. Es la isla más cercana a Turquía, se llega realizando un cruce por mar saliendo del puerto de Karaburun con un trayecto de tan sólo 45 minutos.
El mar Egeo tiene la característica de que tiene menos nutrientes que otros mares. En consecuencia, el crecimiento de plantas y algas que enturbian el agua es muy reducido. Es la razón por la que el azul se ve más puro y profundo.
La isla de Chios está formada por 64 localidades divididas en dos grupos: los pueblos de mastiha y los pueblos costeros. La capital ostenta el mismo nombre que la isla: Chios
Los pueblos de mastiha son un grupo de pueblos medievales que están al sur de esta isla y reciben su nombre porque ahí es donde se cultiva la resina aromática llamada mastiha. Es utilizada con fines médicos y cosméticos y en la industria alimentaria para la producción de dulces, chicles y licores. Es un producto único de la isla con denominación de origen protegida (DOP) por la Unión Europea y reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial.
En esta zona de mastiha está la capital Chios que, aunque no se registra una fecha de fundación precisa, si hay una interesante historia respecto a que su poblamiento se da desde el Neolítico, esto es del 6000 al 5000 A.C. De ahí, también puedo comentar que las primeras muestras de un desarrollo urbano significativo y notorio con los Jonios se dio poco antes del año 1000 A.C.
En 1881, Chios pasó por un devastador terremoto, por lo cual gran parte del asentamiento fue reconstruido en estilo neoclásico. Esto hace que el recorrido sea algo muy interesante, ya que gran parte del muelle y sus alrededores tienen un estilo más moderno.
También encontramos en esta misma zona pueblos como Mesta, Pyrgi y Olympi, todos estos asentamientos tienen un ambiente medieval muy bello, cuentan con callejones estrechos y arquitectura defensiva. Fueron construidos de esa manera para protegerse de los piratas.

Pyrgi es la segunda localidad visitada, a unos 20 km de Chios, donde pudimos apreciar más a detalle la bellísima técnica decorativa en blanco y negro que se ve en sus edificaciones. Esta técnica es llamada xystá (ξυστά).
Mi guía era un estudiante avanzado de arquitectura, por lo que la explicación del proceso fue muy detallado y lo transcribo a continuación:
- El primer paso es cubrir las fachadas del edificio con varias capas de yeso.
- Posteriormente se procede a pintar toda la superficie de blanco.
- Como tercer paso, ya con la pintura blanca seca, se aplica una capa de pintura negra.
- Como último paso, se raspa cuidadosamente la capa superior (negra) siguiendo patrones geométricos intrincados, los más frecuentes son líneas, triángulos y círculos, apareciendo, en consecuencia al raspado, la capa blanca, creando al final un bello efecto de contraste y relieve.
Una característica en la zona perceptible de manera muy clara es la seguridad y el gran respeto que se le tiene a las personas de la tercera edad. Los residentes mayores que viven solos acostumbran dejar la llave de la casa pegada en la puerta, de tal manera que los vecinos puedan entrar a su casa para saber si todo está bien. Esa bella costumbre ya se ha perdido en nuestra ciudad: la de sacar tu silla para sentarte “en la escarpa” y conversar con el vecino.
Otra característica de Pyrgi son las bellas calles empedradas con las que forman figuras y “dibujos tapete”. Se utilizan principalmente las piedras locales, que son mayoritariamente de piedra caliza y, en algunos casos, también de materiales volcánicos de la isla de Chios. Estos elementos contribuyen al aspecto medieval y fortificado del pueblo.
Una de las 3 principales iglesias es sin duda la iglesia Koimisis Theotokou (Iglesia de la Dormición de la Virgen María), ubicada en la plaza central de Pyrgi. Es una basílica de tres naves, con decoración exterior con la técnica del xystá, comentada previamente. Mi excelente guía me indicó que, según una inscripción identificada en el edificio, la iglesia fue construida en 1694 durante la ocupación turca. El pórtico del lado sur se añadió a principios del siglo XX.
Un punto obligado a visitar en la isla de Chios es la costa de Tabakika, en la parte más norte de la isla, son los icónicos molinos de viento. Fueron construidos en el siglo XVI, y son movidos por los vientos del mar Egeo para moler grano. Los vientos son muy fuertes, se les conoce como vientos etesios y vienen del norte y del noreste. Estos cambian durante el año tanto de dirección como de nombre. En la época de invierno, se les conoce como Bóreas.
Los molinos ya no están en funcionamiento, fueron restaurados como un atractivo turístico popular. Desde ahí se pueden tener las más hermosas vistas de toda la isla.
Hasta aquí mi relato sobre mi bella experiencia en Grecia que, aunque no tienen la gran cantidad de turismo de Atenas, Acrópolis o Santorini, es una experiencia de calles laberínticas medievales que vale mucho la pena recorrer.
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