El juego en la rehabilitación pediátrica

El juego en la infancia: aprender explorar y construir 

El juego es una actividad humana universal y, en la infancia, constituye un medio privilegiado para aprender, explorar el entorno y construir relaciones significativas. Desde una perspectiva de atención o intervención en salud, el juego constituye un contexto terapéutico que promueve la adquisición de habilidades motoras, cognitivas y socioemocionales en situaciones funcionales, significativas y motivadoras para los niños. La Academia Americana de Pediatría subraya que el juego “construye el cerebro y el cuerpo”, favorece la plasticidad cerebral, contribuye al manejo del estrés y potencia funciones ejecutivas y lenguaje; por ello, recomienda “prescribir” el juego especialmente en los primeros años de vida. 

Para comprender su valor terapéutico, es importante considerar que el juego emerge en consonancia con el desarrollo cognitivo, aportando oportunidades progresivas para explorar, imaginar, negociar y resolver problemas. Por otro lado, también se considera el juego como “fuente guía del desarrollo” en la edad preescolar, donde la motivación intrínseca y la imaginación sostienen la autorregulación, el pensamiento simbólico, la interacción social y el aprendizaje en la zona de desarrollo próximo. 

 

Los beneficios del juego como parte de una estrategia terapéutica

La evidencia disponible en fisioterapia y terapia ocupacional pediátrica indica que las intervenciones basadas en actividades y ocupaciones (incluido el juego), mejoran la participación y el desempeño funcional, sobre todo cuando se practica en contextos naturales, con metas colaborativas y retroalimentación adecuada. En hospitales, por ejemplo, las intervenciones lúdicas muestran efectos positivos sobre el dolor, la ansiedad y el afrontamiento durante procedimientos, la educación del paciente y la recuperación. En contextos lúdicos, los niños exploran soluciones, ajustan estrategias y generalizan lo aprendido a situaciones nuevas, habilitando la participación funcional (correr tras una pelota, saltar en un circuito imaginario, manipular objetos en retos de “misión”). 

Algunos ejemplos con evidencia científica de los beneficios del juego como parte de una estrategia terapéutica efectiva en rehabilitación, los tenemos en casos de pacientes con parálisis cerebral y/o hemiparesia, personas con autismo y con problemas en el procesamiento e integración sensorial, pacientes en fase intrahospitalaria o niños con dificultades en el desarrollo motor, entre otros muchos casos más.

Así mismo, diversas revisiones de estudios clínicos señalan que las intervenciones basadas en juego mejoran la participación funcional en actividades de la vida diaria, promueven habilidades motoras y sensoriales en niños con discapacidades del desarrollo y contribuyen al bienestar emocional y social en entornos clínicos y comunitarios. 

 

 

Potencializar el juego de la mano de la tecnología

Bajo la premisa de que el juego es una fuente de salud para las personas —aportando bienestar y calidad de vida—, su adición a la atención terapéutica, en conjunto con la tecnología, ha demostrado un aumento del 65% de la participación y adherencia del usuario a la intervención. Éste es un aumento significativo en la motivación y participación infantil que ha contribuido a realizar intervenciones más significativas y con un manejo de recompensas más adaptado, transformando rutinas terapéuticas en actividades lúdicas atractivas y reduciendo tiempos de recuperación o de intervención. La tecnología es una herramienta que brinda esta oportunidad de juego y participación en actividades significativas, que conectan con los intereses de la persona y que están organizadas con una meta y propósito específico, ligadas al contexto, biografía e historia de vida. 

 

La atención terapéutica y el juego ya están unidas gracias a la tecnología de TOi Robot

El objetivo final de la rehabilitación en pediatría sigue siendo el desarrollo integral del niño a través del movimiento y el juego. Para fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, de lenguaje, psicomotricistas, maestros y equipos interdisciplinares, el reto no es “usar” el juego, sino diseñar entornos, experiencias y objetivos que permitan que el juego suceda, motive y transforme. Esto actualmente es posible cuando se incluyen dispositivos como TOi Robot en la sesión terapéutica. 

TOi Robot es una alternativa terapéutica que, haciendo uso de la tecnología y el juego, permite intervenir en el neurodesarrollo, atención, memoria, aprendizaje, lenguaje, psicomotricidad, procesamiento e integración sensorial y desempeño funcional, entre otros. Cuenta con 12 modalidades de juego graduadas y guiadas por el terapeuta o maestro, que promueven la participación activa del usuario (niños y adolescentes), y que pueden ajustarse a su condición y funcionalidad.

TOi Robot representa un ejemplo de cómo la tecnología, diseñada y utilizada de forma consciente y planificada, puede ser una poderosa herramienta en la intervención terapéutica, creando entornos motivadores, personalizados y que permitan hacer medible el progreso del niño. Constituye un agente terapéutico multisistémico que favorece el desarrollo motor, fortalece integración sensorial, favorece vínculos tempranos, potencia habilidades cognitivas y emocionales y promueve participación significativa. En psicomotricidad integra cuerpo, emoción y pensamiento; en integración sensorial proporciona experiencias ricas y graduadas; en estimulación temprana fomenta el aprendizaje vital de los primeros años.

 

TOi Robot: habilitando el juego en centros de rehabilitación

El marco de la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF) resalta que el juego es tanto una actividad como un contexto de participación, donde los factores ambientales influyen decisivamente en la ejecución y el aprendizaje. Actualmente, TOi Robot se encuentra disponible en diversas unidades de rehabilitación, en centros de atención múltiple a nivel nacional e internacional y en centros de rehabilitación infantil CRIT Teletón, convirtiéndose en un factor ambiental favorecedor para el desarrollo del niño y del juego como una ocupación esencial. 

Para la rehabilitación o intervención en pediatría, integrar el juego con intencionalidad clínica, planificando tareas, midiendo lo que importa (actividad/participación) y cuidando la experiencia lúdica, no sólo mejora resultados, sino que también dignifica la infancia al reconocer el derecho de los niños a jugar sin discriminación alguna. Desde esta perspectiva, TOi Robot es la herramienta y el aliado para garantizarlo.

 

 

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Nayeli Alejandra Hijuelos García
Lic. En Rehabilitación, UADY. Maestra en Educación Especial, CESS. Maestra en Terapia Ocupacional, ITO. Docente en la Lic. En Rehabilitación, Facultad de Medicina, UADY. Asesora profesional para ORTMED.
ahijuelos@correo.uady.mx