El 2020 ha terminado. Un año complejo, diferente, en muchos aspectos un año difícil. Pero también un año de grandes enseñanzas y reflexiones.
 

En MetrópoliMid quisiéramos resaltar tres aspectos positivos que nos ha dejado este año que concluye. Tres aspectos que es importante reconocer, valorar y replicar en el año que comienza.

En primer lugar, el respiro ambiental que tuvo el mundo con el confinamiento. El virus nos demostró de una manera incuestionable el impacto que tiene el ser humano en la naturaleza. Tras solo unos pocos meses de bajar el ritmo de nuestras actividades, fuimos testigos de reducciones impresionantes en la contaminación del aire, de los mares y de los ríos. En China, se redujeron un 25% las emisiones de CO2, es decir, 200 millones de toneladas tan solo en los primeros dos meses de confinamiento. Este fenómeno se replicó en casi todo el mundo. En Barcelona, por ejemplo, las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) se redujeron a la mitad tras solo tres días de confinamiento. Todos vimos con asombro las imágenes de las aguas cristalinas en los canales de Venecia, o las fotografías de animales silvestres circulando por calles y ciudades de todo el mundo. Esta es una importante llamada de atención que debemos tomar en cuenta, tanto en nuestro comportamiento individual, como en nuestras políticas públicas, sociales y urbanas. El mundo nos pide más conciencia.

 

 
 

 

Un segundo aspecto, las muestras de solidaridad de personas y organizaciones en todo el mundo. El ser humano volvió a demostrar que, cuando se lo propone, puede poner su energía, creatividad y recursos al servicio de los demás. Así los demostraron las millones –literal millones– de muestras de apoyo que en todo el mundo dieron las empresas, organizaciones, gobiernos e individuos a favor de quienes más lo han necesitado durante la pandemia. Desde pequeños gestos para hacer compañía a enfermos o adultos mayores, hasta recaudaciones económicas millonarias para comprar medicinas o equipo médico para hospitales y comunidades. Esta ha sido una muestra de lo que podemos hacer por los demás, que valdría la pena conservar y fortalecer para el año que comienza. En el 2021 no podemos bajar la guardia.

 Y, finalmente, las acciones de resiliencia urbana frente a la pandemia. Como detallamos en nuestra edición de diciembre, han sido muchas las ciudades del mundo que han sabido aprovechar el contexto de la pandemia para implementar –incluso para experimentar– cambios en materia urbana y de movilidad, fomentando principalmente ciudades más habitables, cómodas y seguras para la gente, ampliando andadores, innovando en sistemas de transporte público, aplicando tecnología al desarrollo urbano, generando acciones de monitoreo en tiempo real y, quizá una de las más extendidas, fortaleciendo la movilidad no motorizada –especialmente el uso de la bicicleta, pública o privada–, como estrategias integrales para mejorar el cuidado de la salud frente a este virus y todos aquellos que estén por venir. Se trata, en última instancia, de hacer ciudades para la gente.

 

 

 

En la edición de diciembre, nuestros expertos analizaron algunas de las principales acciones urbanas que se realizaron en Mérida durante el 2020, como el Plan de Movilidad para el Centro Histórico, las políticas de vivienda en tiempos de Covid-19, y el cada vez más controversial proyecto de Tren Maya.

Ahora en enero, se analizan tres proyectos de gran relevancia para el desarrollo urbano y sostenible de Mérida:

El Programa Municipal de Desarrollo Urbano de Mérida, PMDUM.

El Plan de Infraestructura Ciclista.

Los proyectos de energías renovables de Yucatán y de la península.

El primero marca la pauta del crecimiento para nuestra ciudad –hasta ahora desordenado, con una clara dicotomía entre el diagnóstico y las normas y políticas públicas–; el segundo representa la intervención más ambiciosa que se ha hecho en materia de movilidad no motorizada en Mérida; y el tercero considera una de las áreas de mayor importancia no sólo para Yucatán y México, sino para el mundo, tanto desde el punto de vista económico como, sobre todo, ambiental.

El 2020 ha terminado, aprendamos de nuestros errores, consolidemos los aspectos positivos, y emprendamos con visión y responsabilidad el nuevo año que comienza.

 

David Montañez Rufino

David Montañez Rufino

Fundador y Director General de la plataforma urbana M50: organización ciudadana dedicada a promover una ciudad pensada, diseñada y construida mediante gobernanza; con espacios públicos de calidad, sistema de movilidad integral y desarrollo urbano sostenible.

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